Sexo

¿Vemos Una XXX Juntos?

 

Las películas y revistas pornográficas han existido desde hace muchos años, y según los estudios, son los hombres quienes mas utilizan este tipo de complemento dentro del desarrollo de su sexualidad, pero por suerte, muchos comparten su gusto por ella con su pareja. Las mujeres son, por lo general, las que no se sienten tan a gusto si descubren que a su pareja le encantan las películas triple X. Sin embargo, otras se apuntan para disfrutarlas y usarlas como un arma para reavivar su relación de pareja.

Para muchos expertos, mirar porno junto a tu pareja ayuda a que el repertorio sexual de ambos se amplíe, lo cual es una de las claves para tener una vida en pareja más placentera y duradera. La pornografía sólo se vuelve un problema si tu pareja no logra excitarse para tener relaciones más que acudiendo a estos estímulos; o si se convierte en una adicción y se ha perdido el interés por tener sexo contigo. También puede volverse un problema si te das cuenta que tu pareja disfruta viendo contenidos sexuales que no son socialmente aceptados o presentan un dilema ético, como el sexo con animales o con niños.

Por el contrario, estudios realizados por sexólogos demuestran que, las películas para adultos pueden ser usadas para favorecer a la pareja: los dos pueden disfrutar de la pornografía para avivar o darle un toque nuevo a su sexualidad. También el hecho de ver pornografía juntos puede llevarlos a ser más honestos respecto a sus deseos y sus fantasías.

Lo importante aquí, como en cualquier aventura sexual, es el consentimiento mutuo: no le digas a tu pareja que van a ver una película sin aclarar de antemano que es un porno, porque estás violando ese espacio de autonomía. Hay personas a las que, sencillamente, les disgusta, y eso hay que respetarlo. Por eso ¡Jamás Intentes sorprender a tu pareja con tu película porno!, a menos que sea algo que ya hayan hecho antes, tampoco intentes forzarla; si tu pareja por el momento te ha dicho que no quiere hacerlo, lo mejor será que no lo engañes poniendo una película de este estilo, porque seguro le molestará.

Si tu pareja a aun no está muy convencida que ver porno en pareja sea una buena idea, entonces dile que busque por su cuenta también algunos videos porno que no le parezcan de tan mal gusto. Hagan una recopilación de videos y elijan de allí los mejores; esto los ayudará a conocer lo que los excita más y  los campos sexuales que más les atraen.

Y si por fin se pusieron de acuerdo y prendieron la película, entonces no se vale estar uno encima del otro en cinco minutos. Vean al menos la mitad, ríanse si quieren o vuelvan a algún punto que les haya gustado en particular. Es un compartir íntimo, no una obligación. Si alguno de ustedes se siente incómodo, déjenlo saber sin hostilidad. Además, si le quieren añadir sazón a la sesión, pueden establecer reglas. Nada de quitarse la ropa o tocarse; o que sea uno quien acaricie o bese suavemente mientras el otro observa.

Uno de los puntos mas importantes es NO comparar. Los actores porno tienen ciertos atributos que no solemos tener los simples mortales. Si te pones a pensar que ella tiene una cintura de avispa o él unas pulgadas de más que tú, van a terminar en depre. Las películas eróticas o pornográficas son cuidadosamente grabadas, con luces, ángulos y tiros de cámara específicos y, en la vida real, eso simplemente no se da.

De igual manera si en el transcurso del momento deciden hacer lo mismo que ves en la peli y pretendes hacer una de las maromas acrobáticas que viste en la cinta puedes salir lastimado. No está mal fijarse y probar, pero, si no sale, es mejor reírse y seguir adelante.

Por último este tipo de película no es igual que estar en una sala de cine, donde todos nos observan y el silencio y el orden son los aspectos predominantes. Eso de estar sentados en el sofá o la cama mirando como estatuas no tiene sentido; traigan algo que les guste beber y/o comer, pónganse ropa cómoda, sexy (o ninguna) y déjense llevar por el momento. No es una clase de anatomía ni biología; es un cambio de rutina y una pizca a la montaña del placer.

Como ven, la pornografía no necesariamente significa que tu pareja no tiene interés en ti. Puede ser que simplemente no se atreva a confesarte ciertos gustos o que piense que tú lo ves como algo malo. De cualquier manera, puede convertirse en una buena forma de explorar nuevos terrenos en el plano sexual y de la intimidad.c

Mundocaribe

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